sábado, 1 de julio de 2017

CRÍTICA

La otra vida/ Blanca Bravo
En1582, poco después de la muerte de Teresa de Jesús, su confesor es asesinado y desaparecen gran parte de los manuscritos de la religiosa que éste custodiaba. Este es el fascinante punto de partida de esta novela.
A partir de aquí, Rodrigo Hurtado de Mendoza, hijo adoptivo del noble intelectual Diego Hurtado de Mendoza, íntimo amigo de Teresa de Jesús, se propone encontrarlos e intentar resolver el misterio que gira alrededor de esos manuscritos.
     Con estos elementos, Blanca Bravo compone una novela histórica con algunos elementos de ficción que se funden de una manera muy convincente.
     En una entrevista a la autora, ésta dijo: "El protagonista de mi novela es el libro" y, efectivamente, estoy totalmente de acuerdo con esta afirmación. Se trata, en efecto, de una novela muy metaliteraria, un canto al amor por los libros y al poder transformador de la literatura.
     Cuando uno avanza en la lectura del libro se da cuenta de que el meollo de la cuestión es la contorvertida autoría del Lazarillo de Tormes que es un tema recurrente entre los estudiosos de la literatura española y que ha generado polémica desde hace décadas.
     Blanca Bravo ha sido valiente y ha expuesto en esta novela su teoría al respecto y, aunque no quiero desvelar el secreto para que los lectores lean el libro con el interés que merece, sólo diré que el final vale la pena.
     Todo y con esto, creo que la novela no llega a ser redonda del todo debido a dos aspectos: la falta de tensión en algunos momentos de la narración y la dificultad de la autora para mantener el suspense con más intensidad.