Andrea Camilleri (Porto Empedocle, Sicilia, 1925) fue, durante cuarenta años, productor y guionista en la RAI, y no fue hasta después de su jubilación cuando empezó a escribir la saga de novelas protagonizadas por el entrañable comisario Salvo Montalbano, un hombre duro pero a la vez sensible, culto, intuitivo, con una sagacidad psicológica y deductiva, y una gran afición por la gastronomía, hecho que lo emparenta con Pepe Carvalho y con su creador, Manuel Vázquez Montalbán, del que Camilleri siempre se ha declarado rendido admirador.
Este libro está compuesto por tres novelas cortas que reflejan tres épocas diferentes en la vida del comisario Montalbano: en el primer relato, titulado Siete lunes, nos presenta un curioso caso en el que la interpretación de la Cábala resultará decisiva para esclarecer la muerte violenta de varios animales. El segundo, que es el que da nombre al volumen, nos traslada a la época de juventud del comisario y a su llegada a Vigatá, ciudad imaginaria del sur de Sicilia donde se desarrollan todas sus aventuras. El tercero, Regreso a los orígenes, narra un extraño secuestro exprés que hace desconfiar a Montalbano, y nos muestra la nueva realidad de la mafia, que usa métodos modernos y actualizados para mantener sus actividades ilegales.
La narrativa de Camilleri podría definirse como de entretenimiento de alto nivel. Su prosa es asequible para cualquier lector pero, a la vez, lo suficientemente compleja para no recurrir a lo banal ni a lo simple. En este volumen, que es perfectamente recomendable tanto para los que leen por primera vez al autor como para los que son iniciados en el universo de Montalbano, encontraremos los rasgos más destacables de la narrativa de Camilleri: una sabiduría de zorro viejo, un humor socarrón que empapa todas las historias, y una gran comprensión de las debilidades humanas.
Una obra más que recomendable.






