Susana Martín Gijón (Sevilla, 1981) es uno de los mejores exponentes de la nueva novela negra española, protagonizada por mujeres, cuyas aventuras están ambientadas en lugares periféricos, lejos de las grandes ciudades como Madrid y Barcelona. En su caso ha creado dos sagas de novelas muy interesantes: la primera protagonizada por Annika Kaunda, policía de origen namibio establecida en Extremadura; y la segunda, protagonizada por la inspectora de Homicidios Camino Vargas, que tiene como escenario principal la ciudad de Sevilla.
En el año 2023 publicó La Babilonia, 1580, su primera incursión en el thriller histórico, y a este género pertenece también la novela que reseñamos hoy. La Capitana está ambientada en Granada, en el año 1585, justo después de la Rebelión de las Alpujarras y de la posterior expulsión de toda la población morisca de la región, que fue deportada a otras zonas de Andalucía occidental y de las dos Castillas.
En este contexto, nos encontramos con Sor Ana de Jesús, discípula de la madre Teresa, que trata de sacar adelante el convento de las carmelitas descalzas del cual es priora, luchando contra viento y marea para encontrar financiación y para mantener el prestigio de la orden religiosa. La situación da un vuelco cuando el cadáver de un hombre con el rostro desfigurado aparece en el claustro del convento. La monja decidirá entonces investigar el crimen con la ayuda de San Juan de la Cruz, su guía espiritual y fiel amigo, que ejerce de prior en un monasterio cercano.
La novela destaca por su fidelidad con el contexto histórico y con los hechos a los que se refiere, lo cual requiere un trabajo exhaustivo de documentación, y también por la cantidad de personajes históricos que aparecen en ella, no solo en los papeles principales, como los dos protagonistas, sino también en los secundarios, como por ejemplo Juan Latino o Fernando Niño de Guevara.
La trama está muy bien estructurada, en episodios breves, y mantiene la tensión narrativa hasta el final. A nivel lingüístico, Martín Gijón utiliza un castellano muy rico, utilizando giros y modismos propios de finales del siglo XVI, pero sin que esto afecte a la fluidez de la lectura.
En mi opinión , se trata de una novela destacable.





