miércoles, 22 de marzo de 2023

CRÍTICA

L'arqueòleg/ Martí Gironell

Aquesta és la primera novel·la que llegeixo de Martí Gironell (Besalú, 1971) i haig de dir que esperava molt més, la veritat, sobretot tenint en compte que és un dels autors que més llibres ha venut a Catalunya en les dues últimes dècades i que ha estat traduït a diverses llengües.

L'arqueòleg narra el viatge per Terra Santa que va fer Bonaventura Ubach, monjo benedictí del monestir Montserrat, a principis del segle XX amb la doble missió de contrastar les sagrades escriptures amb els escenaris reals i aconseguir peces arqueològiques per poder crear el Museu de l'Orient Bíblic, que es va inaugurar el 1911 al monestir.

Més que una novel·la, L'arqueòleg sembla un assaig antropològic en el qual Gironell explica els costums, les tradicions i la forma de vida del beduïns i d'altres pobles de l'Orient Pròxim, per cert, molt ben documentats. La narració és molt lineal i, tot i la quantitat de coses extraordinàries que els hi passen als protagonistes jo, com a lector, he arribat al final de la novel·la amb certa indiferència. Hi trobo a faltar més moments de tensió i crec que a la narració li falta ànima, emoció. Crec, honestament, que el llibre funciona molt millor com a llibre de viatges i assaig antropològic que com a novel·la.

Tanmateix, tret de moments molt puntuals, no he arribat a identificar-me amb els personatges que crec que estan poc definits. No he acabat de fer-me'ls meus.

Com a aspecte positiu, cal destacar que Gironell fa servir un llenguatge ric, expressiu i ben matisat.


lunes, 6 de marzo de 2023

Yo quiero ser barroco

 Esta semana he leído en Babelia una magnífica entrevista que Marc Bassets, corresponsal de El País en Francia, le ha hecho al escritor francés Pascal Quignard. Este hace una afirmación en el transcurso de la entrevista que me ha hecho reflexionar durante largo rato y con la que me he identificado profundamente: "Soy un barroco. Busco la intensidad de la emoción por cualquier medio. No soy un clásico, no busco la perfección. Los barrocos buscan la intensidad, no la belleza. Si podemos hacer llorar somos felices".

Yo creo que esta debe ser la máxima aspiración de un artista, y yo, como escritor y músico, al igual que Quignard, afirmo desde ahora mismo que quiero ser barroco, si eso quiere decir provocar emociones profundas en los demás.

Finalmente, en esa misma conversación, también hace otra afirmación que debería hacernos reflexionar sobra la naturaleza humana: "Los momentos más violentos son, desgraciadamente, los más creativos".

jueves, 16 de febrero de 2023

CRÍTICA

 Historias sobrenaturales y de terror/ Wilkie Collins

William Wilkie Collins (Londres, 1824-1899) tiene el honor de ser uno de los precursores, solo por detrás de Edgar Allan Poe, del relato detectivesco tal y como lo conocemos hoy en día, pero además fue un destacado autor de novelas y de obras de teatro. Fue también un gran amigo, colaborador y protegido de Charles Dickens, que en algunos momentos, al principio de su carrera, le apoyó para que pudiera publicar sus obras.

Collins llegó a ser, en la época victoriana, uno de los autores más populares de la literatura británica, y sus relatos y novelas, también los que conforman este volumen, fueron publicados de forma serializada en revistas y periódicos de la época, como era habitual entonces, con gran éxito.

Los relatos, cuentos o novelas cortas que forman esta recopilación son algunos de los más conocidos de su carrera y una buena muestra de su talento a la hora de crear atmósferas de misterio, suspense e intriga, pero creo que ninguno de ellos encajaría en la definición de relato de terror, por lo que creo que el título del libro puede llevar a confusión a algún lector. En cambio creo que hay algunos relatos que sí podrían definirse como sobrenaturales, como por ejemplo La mujer del sueño, La mano muerta o Monkton el loco, pero el resto creo que entran más en el género del suspense y la intriga. De este grupo quizá los más destacables sean ¡Volar con el bergantín!, El señor policía y la cocinera, y Una cama sumamente rara.

El nivel de todos los cuentos es bastante bueno y en muchos de ellos se percibe claramente la influencia de Edgar Allan Poe, hasta el punto de que en algunos, como La carta robada, coincide en el título y tiene claras similitudes en el argumento.


miércoles, 1 de febrero de 2023

CRÍTICA

Tretze tristos tràngols/ Albert Sánchez Piñol

És poc freqüent que un escriptor que ha triomfat com a novel·lista amb dues obres esplendoroses com La pell freda i Pandora al Congo, canviï de registre radicalment i publiqui després un llibre de relats curts, prenent els riscos que això comporta, però aquest és el cas d'Albert Sánchez Piñol (Barcelona, 1965).

Els tretze contes que componen aquest volum estan protagonitzats per personatges molt diversos que s'enfronten a dubtes morals i existencials que han de superar de diferents maneres, de vegades buscant solucions originals i imaginatives, tot i que de vegades també es deixen arrossegar per la força dels esdeveniments. Aquests relats parlen de la vida quotidiana, però ho fan a través de la metàfora i de la fantasia. En realitat, això ja ho havia fet abans Pere Calders, que era un mestre en aquest art, tot i la dificultat que comporta, però això és una prova més de l'actitud arriscada que té Sánchez Piñol davant la literatura.

Crec que tots els relats no són de la mateixa qualitat, si bé és cert que el nivell general
és molt alt, tot i que per mi n'hi ha alguns que destaquen per sobre dels altres pels seus finals inesperats i enginyosos, que donen un tomb a l'argument inicial, com per exemple: "Quan queien homes de la lluna", "La nau dels bojos", "De petit tos de gos; de gran pota d'elefant", "Entre el cel i l'infern" o "Ja no puc més". El que sí que és cert és que tots fan reflexionar sobre alguns aspectes importants de la condició humana: l'amor, la intolerància, els prejudicis, la monotonia, les difícils relacions familiars...

miércoles, 18 de enero de 2023

CRÍTICA

 Reconstrucción/ Antonio Orejudo

En el siglo XVI tuvo lugar en Europa uno de los episodios históricos más fascinantes y decisivos de la Historia Universal, cuando la Iglesia Católica sufrió una grave escisión provocada por una serie de movimientos religiosos reformistas, como el protestantismo, el luteranismo, el calvinismo o el anabaptismo, que se agruparon en lo que se dio en llamar la Reforma Luterana. La reacción de la Iglesia no se hizo esperar y respondió con la Contrarreforma y con la creación de la Santa Inquisición, para luchar contra la herejía en todas sus formas. Se trata, pues, de una época especialmente convulsa en la que se suceden un sinfín de cambios políticos, sociales, culturales y religiosos. Es el germen del Renacimiento y todo lo que esto supuso, y esta apasionante época es a la que nos traslada esta brillante novela.

Antonio Orejudo (Madrid, 1963) es un autor con una trayectoria muy personal al que cabría calificar como innovador y que ha mostrado una inclinación, poco común en la literatura española, hacia el postmodernismo, que en esta novela se hace patente a través de su original estructura narrativa, en la que varios personajes, reales y de ficción, nos explican su propia visión de unos hechos históricos que todos han vivido y de los que todos hacen diferentes interpretaciones.

Unos años después de la sublevación contra la Iglesia Católica que tuvo lugar en la ciudad alemana de Munster, comandada por un joven predicador llamado Bernd Rothman, y que fue aplastada por las tropas papales, el inquisidor general de Lyon encarga a Joachim Pfister, un grabador de tipos de imprenta, que identifique al autor de un transgresor manuscrito anónimo que corre por Europa, en el que se ponen en duda muchos de los preceptos de la Iglesia. La única pista que tiene es que el autor parece tener conocimientos profundos sobre teología, medicina, filosofía, astronomía y otras ramas de la ciencia. Pfister empezará  entonces un periplo por algunas de las ciudades europeas que han sido escenario de revueltas protestantes, para intentar desentrañar el misterio.

Yo no definiría Reconstrucción como una novela histórica, aunque pueda parecerlo porque su punto de partida son hechos reales ocurridos en un contexto histórico, pero creo que el autor plantea la novela  más bien como un ejercicio de metaliteratura, que en ocasiones toma la forma de novela de detectives y que también se muestra como un efectivo ensayo sobre la historia del cristianismo en la Europa medieval. En mi opinión es una novela destacable, tanto por la forma como por el fondo.

miércoles, 4 de enero de 2023

CRÍTICA

Los fantasmas del invierno/ Kate Mosse

Kate Mosse (Londres, 1961) es autora de obras de teatro y ensayos, además de presentadora de televisión, pero se hizo internacionalmente famosa con la publicación de la novela El laberinto (2005), la primera de la "Trilogía del Languedoc", que fue traducida a 36 lenguas en más de 40 países. Sus obras mezclan con habilidad la novela romántica, el misterio sobrenatural y la novela histórica, fórmula que a la autora le ha dado muy buenos resultados comerciales.

En Los fantasmas del invierno (2009) nos encontramos a Freddie Watson, un joven inglés que no ha logrado superar la muerte de su hermano mayor en la Primera Guerra Mundial, a pesar de que ya han pasado diez años de la tragedia. Ha estado ingresado en un centro psiquiátrico tras sufrir una crisis nerviosa y, una vez recuperado, emprende un viaje en coche por el sur de Francia. En la zona de los Pirineos le sorprende una fuerte tormenta de nieve y sufre un accidente que deja su coche inutilizado. Se refugia entonces en un pequeño pueblo llamado Nulle y allí asiste por la noche a una cena popular en la que conoce a una hermosa chica llamada Fabrissa, de la que queda prendado. Cuando amanece, la chica ha desaparecido y empiezan a suceder hechos extraños que sugieren que todo lo ocurrido la noche anterior es fruto de un sueño o de una alucinación, pero Freddie no se conformará con esa explicación y tratará de resolver el misterio sin ninguna ayuda.

Estilísticamente, la novela no ofrece nada destacable, en cambio el argumento resulta atractivo, aunque algo previsible, y representa una revisión y una actualización de los relatos góticos de fantasmas. En cualquier caso, es una novela entretenida que se deja leer con facilidad y poco más.


martes, 20 de diciembre de 2022

CRÍTICA

 Los gritos del pasado/ Camilla Läckberg

Camilla Läckberg (Fjallbacka, Suecia, 1974) forma parte de la ola de autores de novela negra escandinavos que han invadido nuestras librerías en los últimos años, junto con Jo Nesbo, Arnaldur Indridason, Karin Fossum y muchos otros, inspirados por dos pioneros como fueron Henning Mankell y el malogrado Stieg Larsson, que a su vez fueron inspirados por el matrimonio formado por Per Wahlöö y Maj Sjöwall, que en los años sesenta y setenta del siglo pasado crearon al detective Martin Beck, que protagonizó una serie de fantásticas novelas negras que retrataban de forma fiel la idiosincrasia de la sociedad sueca de su época.

Los gritos del pasado empieza con el descubrimiento del cadáver de una chica en una zona turística de la costa oeste de Suecia, concretamente en Fjallbacka, que es donde están ambientadas la mayoría de las novelas de la autora y que además es su pueblo natal. La sorpresa de los investigadores aumenta cuando descubren, al lado del cadáver, los restos de otras dos chicas desaparecidas veinte años antes. El detective Patrik Hedström, que está casado con la escritora Erica Falck, es el encargado de llevar la investigación. En el caso antiguo, dos décadas antes, la investigación inculpó a un hijo de Ephraim Hult, un rico y popular predicador , que fue denunciado por su propio hermano, aunque el acusado se suicidó antes de ser detenido y juzgado y el caso quedó finalmente sin resolver. Ese será el hilo del que tirará Hedström para empezar su nueva investigación.

En mi opinión, el punto fuerte de Camilla Läckberg como narradora es su habilidad en la construcción de una trama argumental compleja, muy bien desarrollada, que es capaz de mantener el interés del lector durante toda la extensión de la novela, si bien es cierto que algunos detalles de la investigación policial son bastante inverosímiles y otros pecan de cierta ingenuidad.

Esta novela tiene la estructura típica de una bestseller: prosa muy funcional, estilo narrativo neutro y párrafos cortos. Creo que, más que una novela negra, Los gritos del pasado es una actualización de la antigua novela enigma o de detectives, en la que el autor va dando algunas pistas con el fin de que el lector intente deducir quién es el asesino, eso sí, manejando de forma magistral la intriga.