domingo, 28 de marzo de 2021

CRÍTICA

 El anillo/ Jorge Molist

Esta es la primera novela que leo de Jorge Molist (Barcelona,1951) y, a pesar de la fama y las ventas que preceden al autor, la experiencia ha sido negativa. El tema que trata, la búsqueda del tesoro secreto de los templarios por parte de tres jóvenes que fueron amigos en su juventud, está tan manido que, aunque quiere enfocarlo de una manera original mezclando en la narración el tiempo actual y la Edad Media, cae en los lugares comunes de las sociedades secretas, las conspiraciones y los objetos sagrados con propiedades extraordinarias dando como resultado, en mi opinión, una narración poco satisfactoria, y voy a tratar de explicar por qué.

Para empezar me voy centrar en el estilo: la prosa que utiliza Molist no muestra ningún rasgo literario destacable y es simplona, excesivamente cotidiana y exenta de recursos estilísticos destacables. Es tal el nivel de ingenuidad y de cursilería de algunos pasajes del libro que parecen escritos por una adolescente con las hormonas alteradas o por una autora de novela romántica de poca monta, en vez de por un escritor maduro.

En cuanto a los personajes, empezando por Cristina, la narradora, y continuando con todos los demás, como Oriol, Luis, Alicia, etc. carecen de profundidad psicológica y es difícil identificarse con ellos porque responden a arquetipos estereotipados, sin muchos matices.

A pesar de todo, he sido capaz de encontrar dos aspectos positivos en esta novela: el ritmo narrativo, que me parece ágil y en ocasiones trepidante, y las escenas ambientadas en la Edad Media, que están bien narradas e insuflan algo de realismo al relato.

El hecho de que esta novela haya sido finalista del premio Alfonso X el Sabio de Novela Histórica, no dice mucho en favor de dicho galardón, la verdad.

domingo, 7 de marzo de 2021

CRÍTICA

 La carretera/ Cormac McCarthy

Nadie duda a estas alturas que Cormac McCarthy (Rhode Island,1933) es uno de los más grandes escritores norteamericanos vivos y La carretera supuso, sin duda, la confirmación definitiva y el reconocimiento general a una carrera trufada de grandes obras, que demuestran su marcada personalidad. El libro ganó, por méritos propios, el premio Pulitzer de ficción en 2007.

La obra está narrada en tercera persona y sigue a un padre y su hijo que deambulan por un mundo postapocalíptico, devastado por un cataclismo, presuntamente provocado por los humanos, que ha cubierto la Tierra de una espesa ceniza y ha provocado un clima gris y frío de forma permanente. El lector no tiene muchos más datos y se tiene que sumergir en ese paisaje de pesadilla sin más explicaciones.

Las andanzas del padre y el hijo en ese periplo hacia el sur en busca del mar, por carreteras desiertas, conforman el núcleo de la historia. Quedan muy pocos supervivientes y su mayor inquietud es encontrar comida y no topar con otros grupos de humanos violentos. Con estos austeros mimbres, McCarthy hilvana una novela estremecedora, humana y desesperanzada en la que abundan las conversaciones entre padre e hijo, las descripciones del paisaje y algunas pinceladas del pasado y de lo que pudo haber ocurrido.

Mientras vamos avanzando en la lectura nos damos cuenta de que los diálogos entre el padre y el niño -sin guionizar- son la clave para  comprender el simbolismo que encierra la historia: el único objetivo del padre es proteger a su hijo del mal que los rodea y el niño se esfuerza por entender y dar un sentido moral a lo que ve a su alrededor. De esta manera
, el niño encarna el Bien y el entorno hostil encarna el Mal, y el padre lo que intenta es preservar el Bien frente a las fuerzas del Mal.

Se trata de un libro perturbador por lo que pueda tener de premonitorio. El texto no es especialmente dinámico y solo hay algunos momentos de tensión, escuetos y resueltos de manera concisa, pero a McCarthy tampoco parece que le haga falta nada más para crear una obra que queda grabada en la mente del lector durante mucho tiempo.


domingo, 21 de febrero de 2021

CRÍTICA

 Misterioso asesinato en casa de Cervantes/ Juan Eslava Galán

Vaya por delante mi admiración hacia Juan Eslava Galán (Arjona, Jaén, 1948) que es uno de los autores más prolíficos de la literatura española de las últimas cuatro décadas y del que he leído tanto novela como ensayo, manteniendo siempre un alto nivel de exigencia.

La novela narra un episodio histórico poco conocido de la historia del célebre escritor: a las puertas de su casa de Valladolid aparece muerto el hidalgo Gaspar de Ezpeleta, apuñalado, y una vecina bea
ta acusa al escritor y a sus hermanas, las Cervantas, de estar implicadas en el asunto, por lo cual acaban en la cárcel. La duquesa de Arjona, gran admiradora de Cervantes, requiere los servicios de la joven Dorotea de Osuna, avezada investigadora, para que averigüe quién es el verdadero culpable. 

Misterioso asesinato en casa de Cervantes, que ganó el premio Primavera de novela en 2015, es una novela histórica que presenta, a mi modo de ver, varios aciertos destacables: en primer lugar me ha parecido notable el dominio del lenguaje que demuestra el autor, utilizando un léxico minucioso y usando giros y expresiones propias del Siglo de Oro, que dan a la narración un aire de verosimilitud encomiable.

Otro aspecto que me parece remarcable es que la novela nos hace descubrir aspectos de la vida de Cervantes que no son tan conocidos y también su forma de vida desde un punto de vista de la cotidianidad. También es muy interesante cómo trata el autor a los personajes femeninos de la historia, que se rebelan contra el papel secundario que les correpondería desarrollar en la sociedad de la época para convertirse en piezas clave de la narración.

Por contra, la trama me parece bastante simple y se desarrolla de una forma plana y poco dinámica, sin ningún momento álgido o especialmente emocionante, lo cual provoca que el lector tampoco se identifique con ninguno de los personajes principales y no haga suyas sus cuitas.

Teniendo en cuenta esto, el resultado final me resulta un tanto decepcionante porque creo que Eslava Galán da preponderancia a los aspectos históricos de la novela, que están tratados con gran acierto, pero descuida un poco la parte que corresponde al estilo narrativo, que es la que confiere personalidad a la novela.


domingo, 7 de febrero de 2021

CRÍTICA

 Presunto culpable/ Scott Turow

Scott Turow (Chicago, 1949) es, junto a John Grisham, el máximo exponente del thriller legal, un subgénero de la novela negra que ha producido una cifra importante de bestsellers sobre todo en las décadas de los 80 y 90 del siglo pasado.

Turow publicó en 1987 la novela Presunto inocente, que le catapultó a la fama gracias a su adaptación cinematográfica, protagonizada por Harrison Ford. Presunto culpable fue su tercera novela y, como todas las demás que ha escrito, está ambientada en el imaginario condado de Kindle,un remedo de Chicago. En ella, Mack Malloy, un abogado ex policía y ex alcohólico que trabaja en uno de los bufetes más prestigiosos de la ciudad, recibe el encargo por parte de sus jefes de averigüar el paradero de Bert Kamin, también abogado de la firma, que ha desasparecido al mismo tiempo que el departamento de contabilidad ha detectado el desfalco de 5,6 millones de dólares de una cuenta destinada a pagar las indemnizaciones a las víctimas de un accidente aéreo.

La novela está narrada, en el más puro estilo de la novela negra, en primera persona, por el protagonista que, a medida que va avanzando en su investigación, se da cuenta de que nada es lo que parece y de que su compañero Bert no ha cometido la estafa.

Hay momentos en los que la trama se complica y se vuelve densa a causa de las triquiñuelas legales y de corrupción empresarial que se exponen como explicación al caso pero, finalmente, todo es más simple de lo que parecía en un principio.

En mi caso, la novela ha conseguido mantenerme interesado hasta el final y debo reconocer que Turow tiene gran habilidad para la caracterización de los personajes, a los que cincela con mano maestra. También brilla su talento en la descripción de los ambientes, que dan credibilidad al resto de la historia.

domingo, 10 de enero de 2021

CRÍTICA

 La batalla de Occidente/ Éric Vuillard

Éric Vuillard (Lyon, 1968) es uno de esos estimables autores que no se limita a seguir la corriente literaria en voga sino que pretende crear algo innovador y original y, por tanto, arriesgado. Su obra te puede gustar más o menos pero, de entrada, creo que es admirable su actitud ante el desafío creativo.

La batalla de Occidente (2012), al igual que todas sus obras posteriores, pretende ofrecer una vasta panorámica de un acontecimiento histórico relevante -en este caso el inicio de la Primera guerra Mundial-, mostrando un escogido número de fragmentos o indicios que intentan mostrar un compacto retablo donde el lector podrá hacerse una clara idea de las causas políticas, ideológicas, históricas y sociales que provocaron dicho conflicto armado y sus consecuencias. Todo esto narrado con la premisa innegociable de la brevedad y la concisión.

Como podemos ver, la ambición de Vuillard es casi inabarcable y, a medida que el texto va avanzando, vemos que, a pesar de su buena voluntad, el libro se convierte en una suerte de catálogo de las infamias y de los desastres que ocurrieron en Europa durante aquellas funestas fechas, pero sin profundizar en exceso en las motivaciones que llevaron a millones de hombres a morir en las trincheras ni en las emociones que ello provocó en toda una generación de seres humanos que vieron su mundo desmoronarse bajo sus pies.

Hay que reconocerle, pues, a Vuillard el mérito de intentar crear un nuevo género literario, que al parecer ha ido prefeccionando en sus posteriores obras, vistos los premios que ha cosechado, pero debo confesar que a mí, en este caso concreto, su obra no me ha parecido lograda y creo que no consigue plenamente sus objetivos.


domingo, 20 de diciembre de 2020

CRÍTICA

 La abadía de los crímenes/ Antonio Gómez Rufo

Hace un tiempo leí La leyenda del falso traidor de este autor (publiqué la crítica en este mismo blog), de la que guardo un grato recuerdo y ahora he leído esta novela también enmarcada dentro del género de la novela histórica, aunque en este caso con un toque de intriga criminal.

En la contraportada del libro, después de la sinopsis, la editorial establece una comparación entre esta novela y El nombre de la rosa de Umberto Eco, atendiendo a sus similitudes argumentales basadas en una serie de crímenes a resolver en un convento en plena Edad Media, en este caso en Cataluña, pero las afinidades entre las dos novelas terminan ahí, y cualquier comparación entre ellas me parece  totalmente fuera de lugar. La ambición de Umberto Eco al escribir su obra y su complejidad, tanto argumental como estructural, hacen palidecer a sus posibles imitadores y esta novela no es una excepción.

El espacio temporal en el que se desarrolla  la historia  son cuatro días, por lo que la novela se divide en cuatro partes, una por cada jornada. A parte de esto, hay dos aciertos que me parecen destacables en la novela: el primero es el personaje de Constanza, la monja navarra que ejerce de detective, que es una mujer de aguda inteligencia, bonachona, con un sentido del humor muy socarrón, que comparte protagonismo con el rey Jaime I durante toda la narración. El segundo es el duelo de caracteres que se produce entre el rey y la reina Leonor, repudiada por éste, que ve como una adolescente Violante de Hungría, que forma parte de su cortejo, le roba el amor del monarca ante sus propias narices utilizando de forma manipuladora su supuesta ingenuidad y su inocencia.

Por contra, la supuesta trama criminal de la novela es de una simplicidad tan burda que hará sonrojar a cualquier aficionado a la novela negra, y el tramo final  del libro desprende un tufo anticatalán mal disimulado que, en mi opinión, empaña el desarrollo anterior de la novela. Debo reconocer, sin embargo, que se trata de un libro entretenido
y de ágil lectura.


domingo, 22 de noviembre de 2020

CRÍTICA

 Amor es rey tan grande/Ignacio Merino

En forma y fondo esta obra parece más un ensayo que una novela y al leerlo da la sensación de estar más ante un estudio biográfico de la figura del rey Alfonso XI que ante una obra literaria, o al menos esa es mi impresión. Esto no es óbice para reconocer que el tema del libro es francamente interesante porque narra una de las historias de amor más apasionantes y polémicas de la historia de España, la que se produjo entre el rey de Castilla, Alfonso XI y su amante, la noble Leonor de de Guzmán, a espaldas de la reina oficial, María de Portugal, que se prolongó durante más de 20 años y llegó a tener un carácter poco menos que oficial. También ayuda el hecho de que la época en la que pasaron los hechos narrados es uno de los periodos históricos más prolíficos en acontecimientos de gran importancia, en la Alta Edad Media, en los reinos de la península ibérica, sobre todo en Castilla.

Este libro supone también un alegato a favor del importante papel de las mujeres en la Edad Media, aquí personificado no solo en leonor de Guzmán, que tiene un papel preponderante en la historia, sino también en la abuela de Alfonso XI, María de Molina, que fue regente cuando él era todavía niño, que son descritas como valerosas, inteligentes y muy influyentes en el aspecto político.

En resumen, el tema que trata el libro es realmente interesante pero creo que la manera de enfocarlo de Ignacio Merino es poco literaria y carece de un estilo propio, acercándose más al formato del ensanyo histórico.